La desmotivación en el ámbito laboral es una importante causa de improductividad en las empresas españolas. Un empleado motivado tiene un mayor rendimiento individual, ayuda a crear un ambiente de confianza y colaboración en la empresa y supone el mejor embajador de nuestra marca.

Pero ¿cómo motivar a nuestros empleados? Además del incentivo económico, existen otras herramientas con las que puedes motivar a tu plantilla.

  1. Formación. Aprender nuevos conocimientos y reciclarse no sólo mejora la productividad de tu empresa, también tiene un importante efecto motivador. Los empleados se sienten valorados y aumenta su confianza en su puesto de trabajo. Descúbre que necesidades de formación tiene cada empleado e implanta un plan de formación personalizado en tu empresa.
  2. Flexibilidad de horarios. Ofrecer opciones para que tus trabajadores puedan adaptar el horario a sus necesidades aumenta su calidad de vida y favorece la conciliación personal, familiar y laboral.
  3. Reconocimiento. Reconocer el trabajo bien hecho es, sin duda, una herramienta muy eficaz y de coste cero. El empleado sentirá que la empresa valora su esfuerzo y ayudará a mantener su motivación en la empresa.
  4. Crear equipo. Lograr un buen ambiente de trabajo, con un clima de colaboración y confianza entre los empleados es fundamental. Fomentar actividades fuera de la empresa que ayuden a establecer lazos entre los empleados es
  5. Implicación en la empresa. Incrementar el sentimiento de pertenencia a la empresa ayuda a motivar a los empleados. Reuniones periódicas para valorar el estado de la compañía, analizar debilidades y proponer nuevas ideas y sugerencias puede ser una buena forma de lograrlo.